La primera sesión suele venir acompañada de curiosidad: qué ropa llevar, cuánto dura, qué puede sentirse o cuántas sesiones hacen falta. Tener respuestas claras permite decidir con calma y sin expectativas poco realistas.
¿Tengo que llevar algo o prepararme?
Ropa cómoda es suficiente. No necesitas experiencia previa, flexibilidad ni conocimientos sobre prácticas energéticas. Evita llegar con prisa y comenta cualquier necesidad de movilidad o comodidad.
Puedes pensar en una intención, pero tampoco es obligatorio. La sesión no es un examen y no tienes que concentrarte de una manera especial.
¿Qué sentiré y cuántas sesiones necesitaré?
Las sensaciones varían: calma, calor, hormigueo, emoción, movimiento o simplemente descanso. También es posible no notar algo destacable. Ninguna de estas respuestas permite prometer un resultado terapéutico.
No existe un número universal de sesiones. Puedes comenzar con una, observar cómo la vives y decidir después. Eva no propone paquetes cerrados como condición para empezar.
¿Duele o sustituye un tratamiento?
La sesión no debería ser dolorosa ni invasiva. Si una postura o sensación te incomoda, comunícalo para adaptar o detener la práctica. Tu consentimiento está presente durante todo el proceso.
La LNT® no sustituye tratamientos médicos, psicológicos o fisioterapéuticos. Si tienes síntomas, un diagnóstico o una preocupación de salud, mantén el seguimiento con los profesionales correspondientes y entiende la sesión como un acompañamiento complementario.
